REFLEXIONES SOBRE UN CUCHILLO CLAVADO EN LA CORTEZA CEREBRAL
Estamos asistiendo juntas al fin del mundo que hemos conocido. Incluso del que conocieron nuestras abuelas y bisabuelas. Es una nueva era orquestada por los amos de siempre. Antes de explicar por qué hago esta afirmación, quiero compartir una acotación muy personal. Mientras escribo estas líneas, me siento, por unos momentos, como aquellos personajes que en las películas tratan de dar un mensaje apresurado, lleno de información angustiante con muy poco tiempo para emitirlo, pidiendo a la gente que actúe, que corra, que se salve y es tanta su desesperación que el mensaje es interpretado como un delirio, palabras que deberían ser psiquiatrizadas o descartadas como producto de una psicosis. Por un segundo, tengo miedo de que esa lectura sea posible respecto a estas páginas. He comprendido la angustia obsesiva, que autoras algunas activistas y personajes proyectan ante el temor de que su mensaje no llegue a tiempo y me pregunto, yo también, si las letras que hoy te comparto alcanzarán para esperanza alguna.
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